Descartes

Vas a la deriva por el mundo, y tropiezas con la famosa pieza perdida de tu rompecabezas.

Te sientas contigo mismo y en actitud muy seria, hundes las uñas bajo tu piel hasta arrancarle los bordes.

Estás determinado a ser la pieza perdida de su rompecabezas.

Tiras lo que sobra de piel, porque sobra mucho, hasta tenerlo todo, menos lo que eras.

Pero no es suficiente y vuelves a arrancarte con los dientes más bordes, hasta llegar al hueso.

Y nadie, absolutamente nadie, lo nota.

Ni siquiera tú mismo.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.